
Explora el poder de la Oración de la Corte Celestial: una plegaria poderosa para obtener protección, limpieza espiritual, prosperidad, salud, armonía y paz…
Oración de la Corte Celestial
En el nombre de Dios Padre Supremo,
Padre de Luz y de Amor,
Dios Padre Eterno invoco y llamo
a toda la Corte Celestial:
a Jesucristo Hijo Único de Dios,
al Espíritu Santo Omnipotente,
a María Santísima, Reina del Cielo,
y todos los Ángeles y Arcángeles,
los Profetas y a todos los Santos
y Beatos, para que con su poder
y bondad acudan en nuestra ayuda.
Os llamo con fe en este acto de limpieza
para alejar de mí y de los míos
toda maldad, todo sufrimiento,
toda la negatividad y malas vibraciones,
envidias, males de ojo, salaciones,
maleficios, hechizos y cualquier
otro mal, visible o invisible,
físico o espiritual, quedando
los caminos abiertos a la abundancia,
prosperidad, salud, perfecta
armonía y paz espiritual.
Lleguen hasta nuestro hogar,
a cada miembro de esta familia
……. (nombrarlos)
los dones del Espíritu Santo
para que caminemos protegidos
y amparados; llegue a nosotros
en cada lugar y situación
la Justicia, la Paz y la Verdad de
nuestro Señor Jesús, que con su
Preciosa Sangre seamos cubiertos
y sellados para no recibir daño
ni mal alguno, y para que limpie
todo lo que nos es perjudicial.
Ruego y suplico a todos los Santos
que intercedan ante Dios, nuestro
Padre, para deshacer los daños,
tribulaciones y trastornos, de los que
en este hogar hemos sido víctimas,
y que con su santo poder abran
nuestros caminos a la salud
y el bienestar, y nos ayuden a curar
las enfermedades físicas y psíquicas
que han surgido como consecuencia
de las malas acciones de nuestros
enemigos.
Que los Ángeles y Arcángeles nos
cubran con sus alas y nos hagan
llegar la Luz de la prosperidad,
abran nuestros caminos a la
abundancia y nos sea devuelta
la economía favorable, el trabajo
digno, justo y enriquecedor,
el amor de nuestros semejantes
y la paz y la armonía familiar.
Oración de la Corte Celestial
Que la Virgen María nos tienda sus
amorosas manos para que estemos
seguros y cubiertos, nos haga llegar
sus bendiciones de amor y paz y abra
nuestros caminos al amor, la amistad
y la armonía.
Oración de la Corte Celestial
Que quedemos protegidos de ahora
en adelante, de los individuos y
entidades malvadas, para que no
puedan volver a separar ni lastimar
a los miembros de esta mi amada
familia, y que si lo intentan o lo desean
sus actos reboten contra ellos mismos
para que conozcan en si mismos
el valor de sus actos malvados,
y esto lo pedimos no por venganza,
sino por Justicia Divina.
Dios Padre Todopoderoso,
Jesucristo Hijo Único de Dios,
Espíritu Santo Omnipotente,
María Reina del Cielo y Madre
de Dios y nuestra, Ángeles y
Arcángeles, seres de Luz,
Santos y Beatos, de alma buena
y compasiva:
¡acudid cuanto antes en nuestra ayuda!
porque necesitamos de vuestra
intervención contra el maligno
y los que siguen sus obras en la tierra,
porque necesitamos vuestro santo
auxilio para que llegue todo lo bueno
a nuestro hogar y cada miembro de esta
familia pueda avanzar ser feliz y
conseguir sus metas.
Gracias Padre Todopoderoso por
escucharnos, gracias a toda la Corte
Celestial por estar con nosotros
y por los favores y bendiciones
que recibiremos:
(Pedir ahora lo que se desea conseguir).
Omnipotente Dios, limpia y abre
nuestros caminos, te pedimos alivies
nuestras necesidades, nos guardes
bajo tu protección y guíes y encamines
nuestros pasos, inunda nuestros
corazones con tu paz y amor y derrama
sobre todos los que amo tus beneficios.
Así sea.
Rezar tres Padrenuestros,
tres Avemarías y tres Glorias.
Hacer la oración y los rezos
tres días seguidos.
¿Sientes que necesitas protección, limpieza espiritual o deseas atraer prosperidad y paz a tu vida?
Eleva la Oración de la Corte Celestial y experimenta el poder transformador de la fe y la conexión divina.
La Oración de la Corte Celestial es una plegaria poderosa dirigida a Dios, Jesucristo, el Espíritu Santo, la Virgen María, los ángeles, arcángeles, profetas, santos y beatos, suplicando su intercesión para obtener protección, limpieza espiritual, prosperidad, salud, armonía y paz.
¿Para qué sirve la Oración de la Corte Celestial?
-
Alejar el mal y la negatividad:
Protege de energías negativas, maldiciones, envidias y malas vibraciones, limpiando el hogar y sus habitantes.
- Atraer abundancia y prosperidad: Abre caminos a la abundancia económica, trabajo digno y enriquecedor, y la armonía familiar.
- Sanar enfermedades físicas y psíquicas: Favorece la sanación de dolencias físicas y mentales causadas por malas acciones o energías negativas.
- Fortalecer la fe y la conexión espiritual: Promueve la conexión con Dios, la Virgen María y los santos, fortaleciendo la fe y la paz interior.
- Obtener protección y amparo: Brinda protección contra entidades malvadas y personas con malas intenciones.
- Alcanzar metas y sueños: Facilita el logro de objetivos personales y familiares, promoviendo la felicidad y el bienestar.
Beneficios de rezarla y practicarla:
-
Limpieza espiritual profunda:
Elimina las energías negativas del hogar y de las personas, creando un ambiente armonioso y lleno de paz.
- Protección contra el mal: Brinda una barrera protectora contra entidades malvadas, maldiciones y malas vibraciones.
- Apertura de caminos a la abundancia: Favorece la llegada de oportunidades económicas, trabajo digno y prosperidad material.
- Sanación física y emocional: Promueve la sanación de enfermedades físicas y mentales causadas por el estrés, la ansiedad o energías negativas.
- Fortalecimiento de la fe y la conexión espiritual: Profundiza la conexión con Dios, la Virgen María y los santos, aumentando la fe y la paz interior.
- Armonía familiar y paz en el hogar: Crea un ambiente familiar armonioso, lleno de amor, respeto y comprensión mutua.
- Logro de metas y sueños: Facilita el cumplimiento de objetivos personales y familiares, impulsando la felicidad y el bienestar.
Recomendaciones para realizar la oración:
-
Fe y devoción:
Rezar con fe y devoción, creyendo en el poder intercesor de la Corte Celestial.
- Concentración y apertura de corazón: Concentrarse durante la oración y abrir el corazón para recibir la gracia divina.
- Respeto y humildad: Rezar con respeto y humildad, reconociendo la grandeza de Dios y la necesidad de su ayuda.
- Perseverancia: Continuar rezando la oración durante tres días seguidos, con constancia y dedicación.
- Gratitud: Agradecer a Dios y a la Corte Celestial por su intercesión y por las bendiciones recibidas.






