
Señor Jesús, aunque como cristiano
sé que la buena o mala suerte
no existe en sí misma,
y que son solo pruebas que
tú nos pones en el camino,
ruégale que esas pruebas nefastas
que llamamos mala suerte,
vengan para resolver problemas,
ya que soy consciente de que
nada pasa sin que tú lo sepas.
Por tanto si es para bien,
sea no uno si no mil ratos malos.
Sin embargo te ruego que aumentes
los buenos momentos en mi vida,
a fin de alejar de ellos lo que muchas
veces mal llamamos mala suerte,
y así podamos tener tranquilidad
y paz para manifestar
nuestro amor por Ti.
Amén.
Señor, en tus manos dejo
cada una de mis obras del día
de hoy, por favor guía mis acciones
y ayúdame a alcanzar mis propósitos,
aleja al enemigo mal intencionado
de mi vida y permíteme avanzar
por caminos de alegría y bendición.
Mi vida y mis más grandes anhelos
están bajo tu cuidado,
porque confío en ti,
confío en tus promesas y
porque sé que Tú has de cumplir
tu palabra en mi vida,
Amén.



