
Explora la fuerza y la protección divina de la oración al Corderito Manso. Supera los obstáculos y vence a los enemigos con la ayuda de Jesucristo, el vencedor supremo…
Oración al Corderito Manso
“Vence, vence,
vencedor.
Jesucristo es el vencedor.
Así como esto es gran verdad,
venza yo ……. el corazón de …….,
que tan humilde Como cordero
venga a mis pies,
como Jesucristo fue a la cruz”.
Corderito manso
que en el altar estás,
vence a mis enemigos
que contra de mí estén;
que mi corazón
encarne en el de él,
como encarnó Jesucristo,
y mandó a san Lázaro,
y a la muerte venció,
como he de vencer yo
a este enemigo traidor ……
Con dos te miro,
con tres te agarro,
Y con la sangre de Jesucristo
el corazón te parto.
A mi enemigo veo
venir con ojos vendados
y los brazos
inutilizados.
Sangre de Jesucristo me pide,
y yo no se la he de dar.
Yo te pido, gran Señor,
que me traigas a …….,
que me lo has de traer,
rendido a mis pies,
vencido y desanimado:
tienes fuerza para vencerlo.
Si algo el diablo
intenta contra mí,
si a la Justicia
se fuere,
no ganará;
si a defensores pusiere,
todos se negarán.
Jesucristo, como
cordero estarás a mí,
y al mirar mi presencia
todos se desmayarán.
Amén.
La Fuerza de la Oración al Corderito Manso
La oración al Corderito Manso es una invocación poderosa que busca la protección divina y la victoria sobre los enemigos y las adversidades que puedan surgir en la vida. Esta oración se dirige al Cordero de Dios, Jesucristo, como símbolo de humildad, mansedumbre y poder redentor.
Vencer los Obstáculos
Al recitar esta oración, se busca vencer los obstáculos y las dificultades que puedan presentarse en el camino. Se confía en el poder de Jesucristo para derrotar a los enemigos y superar cualquier situación adversa, siguiendo el ejemplo de humildad y fortaleza que representa el Cordero de Dios.
Protección Divina
La oración al Corderito Manso es un acto de fe que busca la protección divina ante cualquier amenaza o peligro. Se confía en que Jesucristo, como el vencedor supremo, estará presente para defender y guiar en todo momento, brindando seguridad y consuelo en medio de las dificultades.
El Simbolismo del Corderito Manso
El Corderito Manso es un símbolo poderoso en la tradición cristiana, representando la humildad, la mansedumbre y el sacrificio. En la fe cristiana, Jesucristo es frecuentemente comparado con un cordero debido a su naturaleza pacífica y su disposición para sacrificarse por la redención de la humanidad.
Esta figura simbólica evoca la imagen de Jesucristo como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, como se menciona en la Biblia. Su mansedumbre y su disposición para someterse al sacrificio en la cruz son vistos como actos de amor y redención que traen salvación a la humanidad.
La Oración al Corderito Manso
La oración al Corderito Manso es una invocación de protección y fortaleza espiritual que se dirige a Jesucristo como el vencedor sobre el mal y las adversidades. En esta oración, se reconoce la autoridad y el poder de Jesucristo para vencer a los enemigos y superar cualquier desafío que se presente en la vida del creyente.






